domingo, 15 de enero de 2012

Requiem

Hace demasiado que no escribo, quizás por el tiempo, o quizás por la inspiración, pero hoy, investigando en Internet he visto cosas que merece la pena que recuerde en un futuro.

Y es que mi escritor favorito, sir Terry Pratchett, ha decidido morir. No, quizás no es verdad esto que digo; su enfermedad, el alzheimer, le está obligando a morir.
Por que él es un caballero digno de la mesa redonda de su antiguo y legendario rey, y ha decidido morir antes de perder todo lo que es. Su mente. Sus recuerdos.

Su alma...

Y lloro, y siento pena, por que ya no viviré más aventuras en Ankh-Morpork con el capitán Vimes, ya nunca podré ver que pasa con la buena de Yaya Ceravieja en Lancre, ni me reiré nunca con el patoso de Rincewind.
Este hombre, y sus personajes, han sido mis compañeros de aventuras, con ellos he descubierto continentes, he aprendido cabezología e incluso he vencido dragones. Pero ya no más.

Es un hombre valiente, por lo que ha decidido, y por cómo lo ha decidido, ojalá en un futuro llegue a ser la mitad de valiente que el.

Adiós, Sir Terry Pratchett, y buen viaje, cuando usted quiera emprenderlo. Todavía me quedan sus recuerdos que, como usted, moriré antes de perderlos.

Como el diría:

"¡Cuando sea la hora de dejar de vivir, definitivamente la Muerte será mi elección número uno!"

-- Terry Pratchett, El País del Fin del Mundo.

domingo, 28 de agosto de 2011

Un día en el mundo

Ni te conozco, pero ya te quiero.

Bienvenida al mundo, pequeña.

Te ha tocado vivir en un mundo complicado. Es un mundo egoísta, un mundo en el que te evalúan constantemente, un mundo en el que te tienes que labrar tu camino. Pero pequeña, el camino es tuyo, tú lo defines. Tú lo creas.
Y no estás sola.
Dicen que nos llevamos mucho tiempo, que veinte años es casi una vida, que es muy tarde...
Que les den.
Te llevo veinte años, si. Veinte años en los que he aprendido, y que te voy a enseñar. Veinte años en los que he descubierto, y te voy a mostrar. Veinte años en los que he errado, y evitaré que vuelvas a errar.
Como dice la canción, veinte años no es nada, pequeña. Nos queda toda una vida por delante.

Y que no te afecte nada de lo que digan, por que eres perfecta. Por que llegaste en el momento justo en el que una familia, aunque unida, se iba separando, cada uno cogía su camino, y los uniste. Ahora, gracias a ti, somo más familia que nunca.

Hay muchas personas buenas que no has conocido, de las que te hablaré. Tres abuelos que estarían encantados de conocerte, y una prima que pudo ser mi mejor amiga, pero no me dio tiempo a descubirlo.

No seas como yo, no cometas mis errores, o al menos éste error. Quiere mucho a tu familia, a tus primos y a tus tíos. Quizás mi tiempo ha pasado pero tu tienes una oportunidad de hacerlo bien con esta gente. Quiérelos mucho, porque ellos te querrán siempre un poquito más a ti.

Pero estoy tranquilo, he conocido mucha gente buena, tanto en el pueblo, como en la ciudad, que sé que darían todo por ti en el caso de que no esté para ayudarte. Gente a la que te enseñaré a llamar como tíos, por que son como mi familia, y me han convertido en la persona que soy.

Ahora me voy, aunque vendré cada pocos dias. Pero no me preocupo, te dejo con la más dulce persona del mundo, que es tu madre, y con la más generosa y trabajadora, que es tu padre.

Por que apenas te conozco, si, pero ya te quiero

sábado, 30 de abril de 2011

¿Tan solo una mirada?

¿Por qué?

Cuando casi crees que todo ha terminado, cuando estás casi seguro de que la has olvidado, entonces vuelve.
Un mensaje en internet hace que cambie todo. Empiezas a recordar lo que era, te acuerdas de cuando te reías con ella, de como la mirabas, de cuando te buscaba, de lo preciosa que era...
Pero te das cuenta, también, que no es posible, bien por que no te sientes cualificado, o bien por que vivir en una ilusión durante mucho tiempo hace que te olvides de la realidad, o aún peor, que llegue a no importarte ésta.
Así, intentas no excederte. Hablas con ella una vez que coincidís.Pero te haces el fuerte, intentas no hablar mucho, esquivarla...
Pero apenas dura diez segundos.
Cuando te das cuenta de que has caído en su trampa, ya es tarde. Ya quieres besarla.
Quizás podrías conocer a otras personas, personas que sabes que son fantásticas, pero lo peor es que no quieres.
Con la ayuda de tus amigos te vas inmunizando, vas creando un muro contra ella, que inesperadamente te funciona hasta el último dia.
Otra vez, como siempre, casi parece que todo ha acabado, casi piensas que puedes ser su amigo.

Y entonces te mira.
Sabes que es la última vez que la vas a ver en mucho tiempo, no rompes el contacto, el muro cae...
De pronto sólo queda ella.
Por cobardía o vergüenza, no dices nada, dejas que te mire, durante ocho interminables segundos, esperas que por tus ojos se de cuenta de que lo sientes, de que eres idiota.

Da miedo. ¿Tanto puede hacer una sola mirada?

miércoles, 16 de marzo de 2011

Un perdedor como yo

Si alguien se siente identificado, que levante la mano



Yeah, you may think that I’m a zero
But, hey, everyone you wanna be
Probably started off like me
You may say that I’m a freakshow
But, hey, give me just a little time
I bet you’re gonna change your mind
All of the dirt you’ve been throwin’ my way
It ain’t so hard to take, that’s right
‘Cause I know one day you’ll be screamin’ my name
And I’ll just look away, that’s right

Just go ahead and hate on me and run your mouth
So everyone can hear
Hit me with the words you got and knock me down
Baby, I don’t care
Keep it up, I’m tunin’ up to fade you out
You wanna be
A loser like me

Push me up against the locker
And hey, all I do is shake it off
I’ll get you back when I’m your boss
I’m not thinkin’ ’bout you haters
‘Cause hey, I could be a superstar
I’ll see you when you wash my car
All of the dirt you’ve been throwin’ my way
It ain’t so hard to take, that’s right
‘Cause I know one day you’ll be screamin’ my name
And I’ll just look away, that’s right

Just go ahead and hate on me and run your mouth
So everyone can hear
Hit me with the words you got and knock me down
Baby, I don’t care
Keep it up, I’m tunin’ up to fade you out
You wanna be
A loser like me

Hey, you, over there
Keep the L up-up in the air
Hey, you, over there
Keep the L up, ’cause I don’t care
You can throw your sticks, and you can throw your stones
Like a rocket, just watch me go
Yeah, l-o-s-e-r
I can only be who I are

Just go ahead and hate on me and run your mouth
So everyone can hear
Hit me with the words you got and knock me down
Baby, I don’t care
Keep it up, I’m tunin’ up to fade you out
You wanna be
A loser like me

Just go ahead and hate on me and run your mouth
So everyone can hear
Hit me with the words you got and knock me down
Baby, I don’t care
Keep it up, I’m tunin’ up to fade you out
You wanna be
A loser like me

jueves, 3 de febrero de 2011

Avanzando

Acabo de empezar. Llevo apenas treinta segundos.

Fluyo... Casi vuelo.
Siento como la materia se desplaza debajo de mi. Siento como va dejando paso a mi cuerpo, veloz, con cada patada, con cada brazada. No noto la resistencia... solo sé que avanzo. No se lo que pienso, no lo recuerdo. Veo borroso el suelo, quizás demasiado material tóxico en el ambiente, pero no me importa, sólo me doy cuenta de que avanzo. Cuando llego al final empiezo otra vez. Poquito a poco.
Avanzando...

Ya llevo diez minutos.
Empiezo a notar el cansancio. Me digo que es ese típico nodo. La "recaída". Empiezo a aburrirme. Quiero descansar, pararme. Intento pensar. Primero cuento hasta cincuenta, y luego hasta cien, hasta que me doy cuenta de que me he perdido tres veces en los cuarenta , por eso empiezo a pensar en otras cosas, en lo que voy a comer, en lo que voy a cenar, en el último videojuego que me he pasado.
Esas cosas...
No me doy cuenta de que avanzo.

Veinte minutos ya...
Ahora noto las endorfinas. Siento como se me bloquean los receptores del dolor. Mi cuerpo se defiende del abuso de energía de la mejor manera que puede, intentando hacerme feliz. Descanso un poco los brazos, me concentro en las piernas, intentando continuar con ellas. Cada vez el fondo está mas lejos, pero me da igual. Ahora mismo me siento bien, y es lo que importa.
Despues de todo... ya he avanzado mucho.


Treinta minutos

Si uno no se da cuenta de donde está su límite, el cuerpo se lo recuerda.No llevo gafas. Los ojos me escuecen... Siento cómo se va creando el ácido láctico. Siento como se deposita en cada uno de mis músculos, y me da miedo pensar en todas esas bolitas de leche solidificadas en mis músculos, pinchándome cada vez que me mueva.¿Seré capaz de agacharme?¿Podré ponerme el cinturón?. Esas preguntas tontas son las que te ayudan a aguantar otra ronda. Y otra más.
Sigo avanzando

Alarma de los cuarenta minutos.

Por fin. Estoy muerto, pero al final he acabado. Incluso se me ha montado un tendón en el gemelo. Pero he terminado. Al final las endorfinas han hecho su trabajo, estoy cansado, pero contento.

La semana que viene serán dos días. Seguro.

Nadar es como montar en bici. Nunca te olvidas de que sabes, pero sí de lo que sentías cada vez que lo practicabas...

domingo, 16 de enero de 2011

Bye,bye, Miss American Pie.

No se si llegarás a leer este pero ya te debía una despedida, supongo.

¿Cómo resumir estos tres años juntos en unas cuantas líneas? Supongo que se reduce a muchos abrazos, bailes tú y yo solos, borrachos, en el bar; saltando como locos mientras cantábamos a la vez lo fans que éramos de ese tal John Boy. Confidencias, muchas confidencias, ayuda cuando lo necesitaba y unas cuantas bofetadas (casi todas ellas merecidas, creo).
La pena es que ya me había acostumbrado a verte. A llegar al pub y buscarte, incluso con mis gafas empañadas, para darte un abrazo antes que nadie.
La pena es que eras un pequeño refugio para mis problemas, donde todo estaba bien, donde sólo existía la pista de baile, donde podía reírme y olvidar todo.
La pena es que me había acostumbrado a ti.

Y ahora te me vas, 6 meses, quizás más, al norte, a engañar a vikingos rubios de ojos azules que sé que se morirán por tus huesos en cuanto te vean. Y es que tu llevas esa vena latina. Esa fuerza de la que se dice que tienen los españoles, y además, eres la persona más divertida que conozco.

Asique, Bye,bye, Miss American Pie.Sonríe como sabes y acuérdate de mi. Por que yo, en este momento, y como sabrás, tengo en mi mano la carta que me diste hace tiempo.

6 meses pasan volando, creo. Y tendrás muchas cosas que contarme cuando vengas.

Un abrazo.Y se feliz.

domingo, 19 de diciembre de 2010

Algunas plantas

Estoy bailando, en un buen bar, en su bar favorito. La miro, me mira. Los dos sabemos lo que va a pasar pero no decimos nada, nos gusta el juego.

Una hora después me acerco, me mira, hablamos, es inteligente, divertida... un bonito amor de verano. Nos besamos, esa noche nos lo pasamos bien. Y de fondo... Algunas plantas. Bonita canción si.

Tres días después...

Mierda.
¿Cómo he sido tan idiota?. Soy su maldito perrito. Siempre tengo que estar de ella, siempre tengo que ser yo el que se arrastre... ¡Dios! Si siempre que nos hemos visto ha sido por que yo lo he querido...
Tranquilo. Es el alcohol. Seguro que es el alcohol. Mira, no tenemos nada, asi que ésta noche vas a buscar una chica mona y le van a dar por culo a todo ¿vale?.Si. Vale.

Mira esa chica. Te lleva mirando toda la noche. Y va borracha, muy borracha. Voy a acercarme.

--Hola nena. Ey, tranquila...¿no te mantienes? Tranquila, estoy aqui, te sujeto. ¿Quieres un chicle?. Dicen que eso ayuda. Vale. Espera. Toma. Ten cuidado. Vale. Perfecto. Bueno... ¿de qué estábamos hablando?

.....

--Ey,¿sabes qué?. Trabajo aquí al lado, en la piscina. Mira,¿por qué no pasamos?Seguro que se está mas calentito. ¿Si?.Si. Espera. Vamos allí. Un momento... bien. Ya está. Espera que cierre la puerta... vale.
No deberías tocar eso ¿sabes?. ¿Qué? ¿Que hay muchos? Si bueno, pero no son tuyos. Claro, te podría dar uno, pero tendrías que pagarme. Jajaja!. Ey, ey!No te acerques tanto... todavía. Espera, voy al servicio. No tardo mucho. Espérame ¿vale?. No te vayas.

En el servicio....

Mierda...si. Lo voy a hacer. ¿Ella es la popular? ¡Que le den! No la necesito... Espera. ¿Qué es eso? ¿Qué se oye? ¿Qué mierda es esa? No...

¿Algunas plantas?

Joder.
Es ella. Es su coche... Ha aparcado enfrente de la piscina... Mierda.

Vale tío, buena la has liado. Como dice la canción: "Te lo advertí mi pequeña insaciable..." Te has pillado chaval, y no es culpa suya. Había unas reglas y las has roto... Jejeje... En el momento justo la canción idónea ¿Eh?. Qué cosas... Bueno, vamos a solucionar esto.

--Ey preciosa. ¿Sabes? Deberíamos irnos. Esto es ilegal ¿sabes? Me podría caer una buena...Jajaja ¿soy un aburrido? Si, soy un aburrido. Anda. Vamos. Yo te sujeto... Espera. No. Por ahí no. Por la puerta de atrás ¿quieres? Gracias...

Vale chaval... Te has lucido.

Ejem... jefe... apúntate una ¿va?. Hoy voy a creer en ti. Pero que no se te suba a la cabeza ¿eh? ni mucho menos me tienes.

Ummm... otra cosa, jefe. Gracias.

--Chuchurururuuu... Chuchurururuuu...

lunes, 22 de noviembre de 2010

Tu canción

Es curiosa esta sensación
que siento en mi interior,
sabes que no soy uno de esos
que pueden fingir fácilmente.
No tengo mucho dinero
pero chico, si lo tuviera
compraría una gran casa
dondo pudiésemos vivir.

Si fuese un escultor
o espera, no.
Mejor un hombre que fabrica pociones
en un espectáculo ambulante.
Sé que no es mucho
pero es lo mejor que puedo hacer
Mi regalo es mi canción,
y ésta es para ti.

Y puedes decirle a todo el mundo
que ésta es tu canción.
Quizás es un poco simple
pero ahora que está hecha...
espero que no te importe
espero que no te moleste que ponga con palabras
lo maravillosa que es el mundo
cuando tú estás en él.

Me senté en el tejado
y le pegué una patada al musgo.
Algunos de estos versos... bueno,
se me atravesaron un poco.
Pero el sol fue amable
mientras escribía esta canción
Y eso es por gente como tú,
que lo mantienes encendido.

Así que perdona por olvidarme
pero ya sabes las cosas que hago.
Verás, he olvidado si eran verdes o azules.
De todas maneras
lo que quiero decir es que
tu tienes los ojos mas brillantes que he visto.

Y puedes decirle a todo el mundo
que ésta es tu canción.
Quizás es un poco simple
pero ahora que está hecha...
espero que no te importe
espero que no te moleste que ponga con palabras
lo maravillosa que es el mundo
cuando tú estás en él.

viernes, 5 de noviembre de 2010

Fundido en negro

Sobre las cinco sonó el teléfono.

Estaba viendo una película, y esperaba que me llamasen para convencerme por enésima vez de que fuera al cine,pero ésta vez no era eso.

El padre de mi mejor amigo había muerto.

Veinticuatro horas después...
Estamos en la iglesia, todos juntos, y apiñados al final, hasta sus amigos de albacete han venido. Para muchos de nosotros es territorio hostil, y sintiéndonos incómodos, miramos a los experimentados y los imitamos tontamente para hacer el paripé.
Ya lo veo venir. La luz de la puerta abierta de par en par me ciega, pero aun así entorno los ojos para mirar a mi amigo, ya sin poder contener las lágrimas.Siguiendo la comitiva pasa por mi lado, y me tiende la mano. Llora.Lloro. Quiero abrazarle, tocarle, decirle que le quiero, pero tiene que esperar...
El sacerdote dice que no estemos tristes, que tendrá una vida mejor...¡Y una mierda! pienso yo. Su mujer y sus hijos no tendrán una vida mejor, su mujer y sus hijos lo van a pasar mal. Si cualquier jefe de allá arriba ha querido eso...mejor no creer en él.
La misa pasa...medio llorando, medio maldiciendo... a veces necesito una mano amiga para controlarme. Por suerte siempre esta allí.
Llega el momento de las condolencias, en la fila apenas me controlo. Su tío, el primero en recibir el pésame me tranquiliza, me dice que tengo que ser fuerte. Por él.
Al final llego a su lado. Le abrazo, le digo que le quiero. Lloramos juntos.No quiero, no puedo separarme de él, pero todo llega, y con un último beso me dirijo hacia su madre y tías.

La última mujer, una tía de mi amigo, me dice que lo cuide, que confía en mi. Llorando le respondo que lo último que le juré a su padre fué que iba a cuidar de su hijo. Mi juramento se amplió, a esa mujer le juré que iba a cuidar de su sobrino hasta la muerte.
Y lo digo en serio.
Por que los buenos amigos están en los buenos momentos, pero los mejores amigos están en los malos también...
Ésto lo escribo el fin de semana que no lo veo, el fin de semana antes de su cumpleaños. Sólo quiero que sepa, y recordarme yo en un futuro, cuanto me acuerdo de él.
Estaré siempre amigo.
Siempre

sábado, 16 de octubre de 2010

Tercer año que vuelvo a escribir. Tenía pensado empezar antes pero ciertos acontecimientos me han retrasado.
La primera entrada del año se la vuelvo a dedicar a mi amigo. Que sufre cada vez más por la enfermedad de su padre...
Y es que...¿qué haces?.¿Cómo le apoyo?
Intento estar con él, pero no me coge el teléfono, no me dice donde se encuentra.
Son momentos duros,y lo tengo que comprender. Pero a mi tambien me duele. Tambien me duele verlo sufrir, y me duele estar sin hacer nada, y me duele no poder hablar con él.
Bueno, sólo quiero que sepa que estoy aquí, para lo que quiera, o para lo que no quiera.
Y es gracioso, sólo recuerdo una de las primeras canciones que tocamos juntos...

viernes, 26 de marzo de 2010

Basket coach

Para acabar con esta saga de recuerdos de los profesores(lo prometo, en serio) que me han marcado, hablaré ahora de esa afición que, aunque está aplazada, no está abandonada y de las personas que han conseguido que me guste tanto.

Mi primer entrenador, una mujer, que tuvo que convertir una panda de niños malcriados en un equipo. Recuerdo sus cabreos, sus gritos, sus insultos y hasta alguna que otra sonrisa; pero ella consiguió lo imposible con nosotros, y algo muy difícil conmigo. Que me gustase un deporte.
Tampoco debo despreciar a su hermana(gemela) que si bien no podía aportar mucho en la táctica, ha sido (y es) uno de los mayores apoyos para todo el equipo. Enfermera, psicóloga, compañera de fiestas y sobre todo un encanto de persona que no olvidaré en la vida.

Mi segundo entrenador, ésta vez un hombre. El chico de los ojos azules. Él tomó el relevo, y transformó lo que ya era un equipo en jugadores de baloncesto.Colega más que entrenador(quizás ese sea el problema). Se sacrificó mucho por nosotros, y eso es algo que siempre tendré en cuenta.

Tambien recordar a algunos "veteranos", que aunque no me enseñaron, me motivaron con sus historias para esforzarme cada vez un poquito más en cada entrenamiento.

Eso es todo. Y aunque hay mucha más gente que me ha enseñado en la vida, no tengo tiempo, ni espacio para nombrarlos a todos.

Un abrazo. Feliz semana santa.

miércoles, 17 de marzo de 2010

un empujoncito...

Está refutado que la motivación es muy importante para conseguir una meta.

Hacía mucho tiempo que no me sentía asi, motivado, quizás ese era el problema. Ya ni recordaba esos momentos en los que sientes un intenso frío en el corazón, y parece que éste se ha contraido hasta la mitad. Hacía mucho tiempo que no sentía GANAS de hacer lo que hago.
Seguro que ése era el problema.
El año pasado fué un año difícil. Un año de cambios, un año para cortar lazos y para darme cuenta de las cosas que valen la pena; y quizás en esos quebraderos estaba cuando perdí el hilo de mi vida, cuando dejé de vislumbrar porqué hacía lo que hacía.
Y un año tuvo que pasar para poder recordarlo.
Y un profesor tuvo que ayudarme. Un profesor rompió esa muralla a la que ya me había acostumbrado y me habló de sus experiencias, de sus viajes, de sus aventuras...
Quizás es una tontería, y quizás no lo vuelva a ver. Pero se ha ganado mi respeto, y por eso nunca lo olvidaré.
Volviendo a lo de antes, ahora recuerdo por qué estoy en esta carrera. Recuerdo que quiero saber más de lo que me rodea, más de mi mundo. Saber el porqué de las cosas.
Ahora estoy motivado, feliz, quiero aprender...
Y eso me gusta.

Esta entrada va dedicada a esos dos profesores de química que me recuerdan que estudiar todavía sirve para algo.

miércoles, 3 de marzo de 2010

Esquirlas de hielo

-Voy detrás de ti, Yen, porque me he enredado, los arreos de mi trineo se han enganchado a los patines del tuyo. Y alrededor mío ruge la ventisca. Y la helada. El frío.
-El calor derretiría en ti la esquirla de hielo con que te acerté-susurró ella-. De ese modo desaparecería el hechizo, me verías tal y como soy en realidad.
-Espolea entonces a tus caballos blancos, Yen, que vuelen hacia el norte, allá donde nunca alcanza el deshielo. Para que nunca se deshaga la esquirla. Quiero encontrarme los más deprisa posible dentro de tu castillo de hielo.
-Ese castillo de hielo no existe.-Los labios de Yennefer temblaban, se torcían-. Es un símbolo. Y nuestros trineos persiguen un sueño inalcanzable. Porque yo, reina de los hielos, anhelo el calor. Éste es mi secreto. Por eso cada año mi trineo me lleva entre remolinos de nieve a alguna ciudad y cada año alguien, herido por mis hechizos, enlaza los correajes de su trineo a los patines del mío. Cada año. Cada año alguien nuevo. Sin fin. Porque el calor que tanto anhelo destruye a la vez el hechizo, destruye la magia y el encanto. Mi elegido tocado por una estrella de hielo se convierte de pronto en un simple nadie. Y yo, a sus ojos deshelados, me convierto en alguien que no es mejor que otras... pequeñas mortales...
-Y debajo de ese blanco inmaculado aparece la primavera-dijo él. Aparecen feas ciudades de hermoso nombre, y sus basureros; enormes y apestosos montones de basura en los que tengo que entrar por que me pagan por ello, por que me hicieron para eso, para entran en la inmundicia que a otros les colma de repugnacia. Me han privado de la capacidad de sentir para que no sea capaz de sentir cuán monstruosamente asquerosa es esa inmundicia, para que no retroceda, no huya ante ella, lleno de pavor. Pero no del todo. El que lo hizo, Yen, hizo una chapuza.

lunes, 1 de febrero de 2010

Historia de un bardo y un pequeño trovador.

Érase una vez un pequeño niño que, fascinado por los misterios de la música pidió a un bardo que tocaba en la calle de la plaza que se convirtiese en su maestro. El experimentado bardo, sabiendo que su profesión era dura y sacrificada, valoró sus capacidades de enseñar y las ganas de aprender del muchacho, y decidió que el esfuerzo valía la pena.
Muchas tardes pasaron el bardo y su aprendiz, el bardo con sus silencios reflexivos apoyado en su laúd adornado con una pica, y el aprendiz con un tímido rasgar de cuerdas, intentando retener en su mente cada consejo y matiz de su maestro.
El tiempo pasó, y lo que al principio fue respeto se convirtió en admiración,despues vino la amistad, y al final un profundo afecto unió al maestro y al aprendiz.
Poco a poco el niño iba aprendiendo, hasta que llegó el día de su primer concierto,la prueba en la que debía mostrar de verdad su valía.
El pequeño trovador recordaba una de sus últimas lecciones...en el que un cambio de cuerda daba a la misma nota un tono mas alegre,y al reves... "Igual, pero diferente" decia el maestro...

El niño creció, fué a aumentar sus conocimientos, la distancia hizo mella entre el maestro y el aprendiz. El afecto se convirtió en amistad, después vino la admiración, y al final sólo quedo un profundo respeto. Pero el aprendiz, en uno de sus viajes, escuchó una melodia... justo la primera melodía que aprendió a tocar...

Y el trovador tuvo una idea, cogió su amado laúd y le grabó un símbolo en su pulida madera.

El destino quiso que el maestro y el aprendiz volvieran a encontrarse, y el primero mostró interes por el nuevo dibujo grabado en el laúd. El aprendiz enseñó orgulloso el dibujo de un trébol en su instrumento.

"Igual, pero diferente,¿recuerdas?"

El maestro y el aprendiz se abrazaron, y el respeto instantáneamente se convirtió en afecto.

lunes, 21 de diciembre de 2009

feliz navidad

Salía del supermercado, pero ya lo tenía preparado. En verdad lo preparé desde que entré, casi desde que lo ví.

El hombre que vi estaba sentado en un viejo taburete de madera. Al lado tenía una manta raída y desgastada, quizás de ser arrastrada; o quizás simplemente de proteger a su poseedor de los temporales. Sostenía una vieja taza, que, según pude fijarme, apenas contenía dos monedas cobrizas. Un viejo gorro cubría su melena teñida de surcos blancos, y una bufanda negra ya se confundía con una espesa barba azabache.
Los ojos, aunque de un profundo color verde, apenas se le notaban en el rostro, pero si reflejaban la profunda tristeza que el hombre sentía... eso fué lo que me llamó la atención, y lo que desterró mis dudas.

Al salir,cuando le di mi cambio al mendigo (quizás 2 euros...), el me cogió la mano, me miró a los ojos y me dijo con una voz rasgada... "Feliz Navidad"...

Seguí mi camino, comentando con mi compañero de piso. Él me decía que era demasiado bueno para el mundo, que no podría sobrevivir en él.
Yo le contesté que la manera de sobrevivir en éste mundo quizás sea mantenerlo contento.

Y que un mendigo pueda comer un día... es lo menos que puedo hacer...

¡Feliz Navidad a todos!

martes, 8 de diciembre de 2009

de sirenas y mendigos

Y me quedé prendado de su mirada...

Y apenas apartaba la vista de sus preciosos ojos de sirena. Bajaba los ojos un segundo antes de que ella me mirara, quizás hacia una piedrecita, quizás fingiendo que me interesaba una conversación, pero en el fondo desando poder volver a mirarla.

Bailaba... esperaba al momento adecuado, a la canción adecuada. A esa chispa en la cabeza que te indica que todo va a salir bien. Pero esa chispa no llegaba. Tuve que buscarla.

Mé acabe la porquería que me estaba bebiendo de un trago, iba necesitar toda la ayuda posible... Me acerqué a ella, vacilando. Apenas recuerdo lo que dije, sólo recuerdo que tomé suavemente su barbilla, la alcé hacia mi, me perdí por un momento en sus ojos, y besé a esa preciosa sirena...

Ella me siguió, me besó tambien... sentí su mano en mi cuello. La estreché contra mi cuerpo, nos unimos...
Y era feliz... por que al menos por una noche podría mirarla. Podría perderme en esos ojos de miel, podría estar simplemente a su lado...

¿Y quien iba a decir... que un pobre mendigo podría besar a una sirena?

martes, 1 de diciembre de 2009

Paranoias

Por que a veces te haces líos, te arde la cabeza, te sientes mal, y paranoias llegan a tu mente.

Por que siempre se deben a alguien a quien quieres...


viernes, 27 de noviembre de 2009

Estrellas

No escribo... siento. Es complicado explicarlo.... No pienso, sólo escribo. Apenas rectifico.
Sólo siento.
Y mientras siento, lloro. No se por qué. Quizás por que algo no va como debe, quizás porque me siento solo. O quizás por que llevo demasiado tiempo sin llorar.
¿Por qué?
Estoy tirado en mi sofa, y miro al cielo. Pero lo encuentro nublado. Hoy no hay estrellas.
Que bonitas las estrellas...
Pienso en las estrellas, siento las estrellas...
Me apetece volver a mi hogar con la gente que me quiere, con la gente a la que quiero. Llegar a mi familiar descampado a meditar. Pensar... Sentir... Llorar...
Alli se ven las estrellas... allí me inundan,me reconfortan. Ellas siempre están solas, a millones de kilómetros unas de otras, pero desde mi punto de vista, desde mi pupila; estan juntas. Forman pequeños grupitos, agazapándose, dándose calor, como si temiesen perder esas tremendas explosiones que llamamos luz...
Ellas no estan solas...
Más lagrimas por mi mejilla, ¿por qué?. Quizás por que necesito una estrella. Una luz que me ilumine, que siga mi camino junto a mi. Quizás por que solo he conocido a dos verdaderas estrellas. A una la perdí, y a la otra ni siquiera sé si la he llegado a tener...
Como un perro callejero, ladro a las estrellas, pero no soy capaz de alcanzarlas.
Que bonitas las estrellas...
Ya no lloro tanto, todo tiene un final, supongo. Por fin pienso...
Llevaba tanto tiempo sin llorar...
Ahora, desahogado, me voy a descansar. A no pensar. A no sentir...
Por que seguiré buscando mi estrella. La estrella que me guíe. Y mientras, me conformo con las linternas que alumbran mi camino.
Por que yo creo que estoy solo. Pero seguro que hay un punto de vista, una pupila, que me ve unido. Conectado. Como esas preciosas estrellas...


martes, 24 de noviembre de 2009

recordando un primer beso

y ahí estaba yo...

La acompañaba a su casa, con mi corazón escapándose de mi pecho. Apenas podía mirarla a los ojos, prefería entretenerme dando patadas a las pequeñas piedrecitas que se cruzaban en nuestro camino.
Andaba callado, preguntándome que clase de pensamientos correrían por esa preciosa cabecita, y buscando un tema de conversación que no sonara tonto, insulso.
Llegamos a su casa, y nos paramos. Estuvimos otro rato callados. Comprendí que se me acababa el tiempo cuando mis piernas empezaron a temblar visiblemente, tenía que actuar...

Apenas pude vocalizar un penoso "me gustas"... y no escuché lo que ella me dijo... pero pude ver su sonrisa.
La cosa iba bien...

Poco a poco fuí acercando mi boca a la de ella, sintiendo su cálido aliento en mi mejilla. Poco a poco fui notando el sabor de sus labios, suaves, temblorosos y torpes como los míos.
Casi sin notarlo perdí el control, me abalancé sobre ella, me incliné sobre ella; la tomé por la cintura y la besé con todas mis fuerzas, con toda mi pasión...entonces gimió.
Abrí los ojos, recuperé el control...y respiramos; empezamos otra vez..., pero mas suave, mas... romántico. Mis labios rozaban los suyos, nuestros alientos se unieron... cerramos los ojos...

El primer beso siemrpe es el mejor... no por lo que sientes, que tambien... sino por lo que descubres

jueves, 19 de noviembre de 2009

cortando hilos

Viernes por la noche...
Entro en el local. Tiene nombre musulmán pero en realidad su decoración se acerca más al induísmo. Espadas doradas cuelgan de las paredes, con discos míticos de los Beatles o Bob Marley y alguna que otra maja desnuda. Nada más entrar, y mientras mis ojos se acostumbran a la penumbra, mis oídos entran en acción. Se activa esa especie de maldición o bendición que se transmite sólo de profesor a alumno. De bajista a bajista. Esa capacidad de aislar completamente al bajo pero a cuenta de sacrificar la voz y la guitarra. Sonrío, es un buen bajo. La canción me gusta.
Ya con mis pupilas dilatadas busco a mis amigos. Apenas veo dos. Ya no es lo que era...
Voy a saludarlos y me pido algo. El camarero, con carcasa de arisco pero con corazón... un poco menos arisco me sonríe, hablamos del tiempo que llevamos sin vernos y nos estrechamos la mano, solamente para que fluya el intercambio de dinero.
Ahora sí voy con mis amigos y me siento a su lado, apenas aguantamos cinco minutos de conversaciones superficiales, después no hablamos.
¿Ya no queda nada de lo que hablar? ¿Ya hemos llegado a ésto?...
Hace un poco de frío...
No aguanto más, me voy a saludar a alguien...
Afortunadamente un rato después llegan mi mejor amigo y mi mejor amiga; sonriendo como siempre. Nos abrazamos...
En el local la temperatura sube unos grados, ya no hace frío...
Es difícil romper lazos, aunque sé que es necesario. Cada uno tenemos una vida nueva, nuevos amigos, nuevas aventuras...
Pero si el lazo no se rompe, si por muy lejos que estén dos personas el hilo que los une brilla igual que siempre, entonces eso es un verdadero amigo.
Ya no tengo muchos de ésos, quizás dos o tres. Es triste...
Pero reconforta que dos personas no te van a olvidar nunca.